En un sector tan competitivo como el financiero, la forma en que se cuida la experiencia del empleado se convierte en un factor decisivo para el rendimiento y la retención del capital humano. Las organizaciones que invierten en estrategias de compromiso interno no solo obtienen mejores resultados alta rentabilidad y productividad, sino que construyen culturas sólidas donde el talento florece.
Este artículo analiza las estadísticas globales y regionales, explora las competencias clave de liderazgo, detalla presupuestos en formación y presenta recomendaciones prácticas para 2024-2025. Nuestro objetivo es inspirar acciones concretas que transformen la realidad diaria de los profesionales del área financiera.
Las cifras hablan por sí mismas: solo el 21% de empleados en el mundo se sienten comprometidos y en España y Latinoamérica los niveles no son muy distintos. Esta desconexión cuesta a la economía global 8.8 billones de dólares anuales, y las empresas con altos índices de engagement son hasta un 21% más rentables.
En el ámbito financiero, donde cada decisión tiene repercusiones directas en resultados, fomentar un compromiso emocional y organizacional efectivo aumenta la productividad en un 17% y la satisfacción del cliente en un 10%. Además, los equipos comprometidos registran un ausentismo un 41% inferior.
Los líderes son los principales motores del compromiso: cuando un gerente se siente valorado y capacitado, su equipo refleja ese mismo nivel de compromiso. Sin embargo, solo el 28% de los gerentes “prosperan” y un 2/3 de empleados percibe que su visión carece de claridad.
Fomentar un estilo de liderazgo colaborativo y empoderador contribuye a que el engagement crezca de forma sostenible. Las organizaciones con altos niveles de confianza en sus líderes logran incrementar en más de un 200% el desempeño organizacional.
Para enfrentar los retos de 2024 y más allá, los líderes financieros deben dominar un conjunto de competencias que garanticen la retención y el desarrollo del talento estratégico.
El 62% de las organizaciones financieras planea aumentar su inversión en formación durante 2024, con un crecimiento medio del 8.3%. De ese porcentaje, el 72% se destina específicamente al desarrollo de habilidades directivas, reflejando la correlación entre el nivel de liderazgo y la salud financiera de la empresa.
No obstante, persisten brechas: menos del 30% de los líderes dedican tiempo a inspirar a sus equipos, y muchos carecen de habilidades de comunicación transparente y visión digital. La falta de apoyo entre pares y la ausencia de aprendizaje en el flujo de trabajo son obstáculos frecuentes.
La nueva década exige enfoques innovadores para el engagement. El aprendizaje continuo e integrado pasa a formar parte del día a día, midiendo resultados no solo en reacción y satisfacción, sino en comportamiento y retorno de inversión.
Para que el compromiso deje de ser meta inalcanzable, proponemos acciones concretas:
- Implementa canales de feedback continuos y escucha activa.
- Desarrolla planes de carrera internos y oportunidades internas de desarrollo.
- Refuerza el reconocimiento frecuente y celebra logros.
- Integra plataformas para conexión continua y colaboración.
Al adoptar un enfoque integral que combine confianza, habilidades directivas y entornos flexibles, las organizaciones financieras pueden construir una experiencia del empleado que impulse la innovación, los resultados y la lealtad a largo plazo.
Referencias