En el tejido empresarial español, las empresas familiares son el motor que impulsa la economía. Estas organizaciones representan el 92,4% del tejido empresarial español, generan el 67% del empleo privado y aportan el 57,1% del PIB del sector privado. Sin embargo, a pesar de su peso económico, solo una de cada tres empresas familiares supera la segunda generación, y apenas el 10-15% la tercera. Esta realidad advierte de la urgencia de elaborar estrategias sólidas para garantizar la continuidad y la prosperidad a largo plazo.
Diseñar un plan de sucesión formalizado y estratégico es fundamental para asegurar que la herencia empresarial perdure más allá de sus fundadores. La falta de planificación explica que el 70% de las pymes familiares no logren pasar a la segunda generación, y solo el 20% disponga de un protocolo formalizado. Ante esta coyuntura, conocer las claves legales, fiscales y de gobierno corporativo es el primer paso hacia un relevo ordenado y exitoso.
El relevo generacional en empresas familiares enfrenta múltiples obstáculos, tanto técnicos como emocionales. La ausencia de hoja de ruta convierte en azaroso el relevo, y la confianza ciega en los herederos carece de una base estructurada. Tras la pandemia, muchos fundadores de 70 a 75 años se hallan sin un plan para el futuro de su legado.
El protocolo de sucesión es el documento que articula acuerdos entre socios y familiares para gestionar el relevo generacional. Su diseño debe abarcar aspectos jurídicos, fiscales y de gobierno, anticipando posibles conflictos y estableciendo un mapa de responsabilidades claro.
Además del proceso, el plan debe abordar estos elementos esenciales:
Para que el protocolo de sucesión no quede en un papel, es clave desplegar estrategias integrales que incluyan comunicación, gobernanza y apoyo profesional. Las empresas con comunicación transparente y canales abiertos tienen un 25% más de probabilidades de éxito en el relevo.
En 2025, la nueva Ley de Apoyo a la Empresa Familiar en la Comunidad de Madrid introduce incentivos fiscales sin precedentes para facilitar la sucesión. La reducción del 95% en la base imponible del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que alcanza el 99% en casos específicos, alienta a anticipar el relevo y a formalizar protocolos familiares.
Además, el entorno post-pandemia y la falta de protocolo abren oportunidades de M&A: más del 70% de operaciones del primer semestre de 2025 involucran familias empresarias sin plan de sucesión.
El futuro financiero de tu negocio depende de una hoja de ruta clara y compartida. Para empezar, convoca una reunión familiar y empresarial que inicie el diagnóstico previo con asesores expertos. Define objetivos de continuidad, profesionalización o venta, y diseña un calendario de transición.
No esperes a la jubilación forzosa de los fundadores: un protocolo de sucesión sólido y bien comunicado es la herramienta más eficaz para preservar el patrimonio heredado y garantizar el crecimiento. Combinar la experiencia de las generaciones mayores con la visión global de los jóvenes creará un legado vivo, preparado para enfrentar los desafíos del siglo XXI.
Referencias